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22 de gener 2011

Edició de llibres digitals en català

Llibres electrònics

El bestseller se hace electrónico

El bestseller  se hace electrónico
Hasta hace unos meses había muchos lectores electrónicos a la venta, pero poco contenido de interés que leer. Ahora, los grandes grupos editoriales están poniendo a la venta la versión digital de sus títulos más preciados
En septiembre veía la luz la versión definitiva de Libranda, plataforma de distribución de libros electrónicos respaldada por los grupos editoriales más importantes del país (Planeta, Random House Mondadori, Santillana y SM, entre ellos) y a la que recientemente se ha unido RBA. De esta forma, se puede decir que la literatura más seguida y los autores más conocidos empiezan a dar el salto al formato digital.
Hasta la fecha, una persona provista de un ebook podía acceder a miles de títulos (la cifra más repetida señala más de 20.000 disponibles en nuestro idioma), pero entre ellos nunca iba a encontrar algunos tan leídos en los últimos meses como El tiempo entre costuras, de María Dueñas, Dime quién soy, de Julia Navarro, o la trilogía Millennium, del indefectible Stieg Larsson. El catálogo existente de títulos consistía básicamente en libros sin derechos de autor o muy especializados en materias como el derecho, la medicina o la informática.
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Arantza Larrauri, directora general de Libranda, asegura que las librerías on-line asociadas a la plataforma (en estos momentos hay alrededor de una veintena, pero otras 150 están en lista de espera) disponen de 1.500 títulos de sellos como Anagrama, Seix-Barral, Alfaguara, Maeva o Siruela; y su objetivo es llegar a 5.000 en el medio plazo. Además, Larrauri está convencida de que «el gran salto» en el mundo de la edición digital se producirá el año que viene.
Y es que varios miles de títulos solo suponen la punta del iceberg de una industria editorial que en España genera 60.000 obras cada año. Entre los planes de Libranda no solo está difundir el ebook en el mercado español, sino llegar a acuerdos con librerías de referencia a escala mundial como Amazon, Barnes & Noble y Apple, que, aprovechando la salida al mercado del iPad, firmó hace unos meses con los mayores grupos editoriales de Estados Unidos para vender libros electrónicos desde iTunes.
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Sin embargo, Libranda no es la única plataforma que proporciona libros electrónicos en España. También operan Publidisa, que da la oportunidad a editores de menor tamaño de lanzarse a Internet, o Leer-e, una firma navarra que también vende desde su página lectores y todo tipo de accesorios para la lectura digital.
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En España no son más caros

Uno de los temas más controvertidos en el mundo del libro electrónico es el del precio. Por término medio, un título en formato digital es «solo» un 30% más barato que si se compra en formato papel. En alguna editorial, como Anagrama, esta diferencia es incluso más reducida (un 20%). Larrauri dice que el PVP que están poniendo los editores españoles están en línea con los de otros países y para ello echa mano de una comparativa del blog especializado Anatomiadelaedicion.com, que hace unos meses comparó el PVP de 15 títulos ya disponibles en España con los que se pueden conseguir en Amazon o la británica Waterstone, y descubrió que no había diferencias significativas.
Sin embargo, hay quien cree que el ebook sigue siendo caro y que tendrá que bajar de precio. «En los próximos dos años viviremos campañas agresivas de editores tratando de vender mejor sus contenidos, y veremos una reducción drástica de precios», señala Luis Francisco Rodríguez, director general de Publidisa.
Hay que decir en este punto que uno de los grandes beneficiados con la aparición del ebook es el autor, puesto que si en el papel sus derechos suponen, por término medio, entre un 8 y un 10% del precio final, con el nuevo formato pueden subir hasta el 20%. Para Juan González de la Cámara, alma máter de Grammata, la empresa española que comercializa el muy extendido Papyre, el gran cambio llegará «cuando el IVA se normalice y deje de ser la aberración que tenemos actualmente». Y es que Hacienda, en varias circulares enviadas este año, ha decidido mantener el impuesto del libro electrónico en el 18%, mientras que el formato papel tributa un 4%.
Esta divergencia se explica porque un libro electrónico que se descarga de Internet a través de una librería virtual se considera un servicio y no un bien de interés cultural, como su correlato en papel. Se da la paradoja, además, de que si ese mismo archivo fuera comercializado en una llave USB o en CD, el IVA también sería del 4%. Se grava pues el formato y no el contenido. Larrauri cree que el Gobierno finalmente rectificará y dará fin a estas incongruencias, que, por el momento, suponen un sobrecoste para el libro electrónico.

Contenidos para frenar la piratería

El mundo del libro electrónico no quiere correr la misma suerte que el de la música o el cine, los cuales, por no poner en marcha modelos de negocio con precios atractivos en Internet, han visto cómo la piratería y las descargas los ponían contra las cuerdas. A pesar de la tardanza del sector editorial español en lanzarse a la piscina, desde Libranda creen que la industria «ha ido muy rápido» y confían en que la piratería no prospere.
Según las cifras aportadas por la patronal de los editores (FGEE), la piratería ocasiona al sector del libro 150 millones de euros de pérdidas, una cifra a tener en cuenta, pero que queda lejos de los más de 1.000 millones que cada año pierde la música por este mismo concepto. «Una oferta de contenidos actuales es la mejor arma para luchar contra la piratería», afirma Luis Francisco Rodríguez, de Publidisa.

¿Mucho o poco hardware?

Otro aspecto clave para la difusión del libro electrónico es el de la necesaria popularización del dispositivo de lectura. En España, debido a la tardanza del sector editorial en digitalizar sus fondos, se ha producido una situación curiosa. Y es que, mientras en las tiendas y en las calles se podían ver muchos e-readers, sus propietarios no tenían muchos contenidos de interés a los que acceder, por lo menos legalmente. La indecisión de los autores y editores, sus temores a perder el control del producto, así como la falta de un formato que hiciera feliz a todo el mundo (un descontento al que ha puesto fin, por lo que parece, el ePub), han jugado en contra.
Sin embargo, sigue sin haber demasiados dispositivos digitales en los hogares españoles. Larrauri no cree que el parque pase de 100.000 y opina que es clave que, para su popularización, baje su precio (rondan los 250 euros). Sin embargo, González de la Cámara, de Grammata, asegura que, a estas alturas, se pueden haber comercializado en España unas 250.000 unidades. En su opinión, una tecnología es aceptada por la sociedad cuando llega a los 50 millones de unidades (en todo el mundo), «y eso ocurrirá a finales de 2012». Por el momento, los datos de este año no son nada malos. De acuerdo con la librería electrónica Todoebook, creada por Publidesa, la venta de libros ha crecido más de un 200% en el primer semestre del año, con respecto al mismo periodo del año pasado.
Larrauri, por su parte, cree que es clave ahora que todos los interesados, desde las librerías a los fabricantes de dispositivos, pasando por los editores y las plataformas de distribución, expliquen a la gente qué es la tinta electrónica y sus ventajas, sobre todo, la enorme autonomía que da por el bajo consumo de batería y que su pantalla no cansa la vista, como las retroiluminadas tipo iPad, y que consigue transmitir la textura del papel.
PC Actual también preguntó a los profesionales por el efecto de la pizarra de Apple y los sucedáneos que están a punto de salir al mercado. Larrauri dice que el iPad ayudará a popularizar el ebook porque está haciendo mucho ruido. De todas formas, no cree que vaya a afectar a las ventas de e-readers. «Aunque no tengo estudios a mano, me atrevería a decir que el lector puntual, el que lee poco rato, va a acudir a un tablet, mientras que el lector más compulsivo tendrá un equipo de tinta en el bolsillo».
González de la Cámara también asegura que ambos formatos coexistirán. «Las pantallas retroiluminadas no son algo tan útil como el papel. Si lo fuera, haría por lo menos una década que se hubieran popularizado como dispositivos de lectura y, sin embargo, todos los intentos fueron vanos». El fundador de Grammata cree, además, que todavía quedan muchos avances por incorporar a los e-readers, como la pantalla a color, una interfaz táctil o la conexión 3G.

El formato ePub se impone

Por lo que se ve tras la puesta en marcha de Libranda, el formato que lleva las de ganar en el mundo del libro electrónico es el ePub (acrónimo de la expresión inglesa electronic publication). Estándar desde 2007, al año siguiente consiguió el apoyo de los principales editores internacionales (Penguin, HarperCollins, Hachette y Random House incluidos). Más tarde Sony lo adoptó para sus lectores y Adobe incluyó un proceso para generar documentos ePub desde su programa de maquetación InDesign, uno de los más utilizados en el sector editorial.
Pero el golpe definitivo lo dio Google al incorporar este estándar a su gigantesca base de libros digitalizados, hasta ese momento en PDF. A día de hoy, solo Amazon, la librería electrónica por excelencia, se mantiene al margen y sigue apostando decididamente por PDF para todas las variantes del Kindle. A favor de ePub juega el hecho de que se trata de un programa de código abierto y muy flexible, lo que lo hace adaptarse con facilidad a todos los lectores. En este sentido, PDF es mucho más rígido.
Aunque existen programas como Adobe Digital Editions que permiten descargar y adquirir contenido digital, para leer tanto en línea como fuera de línea, así como transferir libros electrónicos con protección de copia del PC a otros dispositivos, casi todos los lectores en el mercado traen software de serie que permite leer el formato ePub. Las editoriales suelen tener sus fondos digitalizados en PDF y en estos momentos los están pasando a ePub. Cambiar de formato un título suele suponer unos cuantos días de trabajo, pero en algunos casos, dependiendo de que haya muchas notas a pie de página o elementos adicionales al texto, como fotos, el proceso se puede prolongar hasta las dos semanas.
Por su parte, el coste va de los 100 a los 400 euros. Precisamente, una las críticas que ha recibido ePub, tiene que ver con sus dificultades para dar cuenta de formatos poco tradicionales como el del cómic o el que presentan algunos libros técnicos. Sin embargo, todo hace pensar que se trata de un problema que la industria irá solventando con el tiempo. Para hacer un primer acercamiento, existe una aplicación en Internet, Epub2Go, alojada en una página muy básica del mismo nombre y que nos permite seleccionar un archivo PDF de nuestro PC o alojado en Internet y convertirlo, gratuitamente, al nuevo formato.

Galería de lectores de libros electrónicos

El formato más extendido de lector electrónico suele ser el de 6 pulgadas y con pantalla de grises de 600 x 800 puntos (siempre de tinta electrónica y nunca retroiluminada). Cada vez es más habitual encontrar conexión WiFi en estos aparatos para descargar contenidos de Internet. Asimismo, soportan una gran cantidad de formatos, desde los más extendidos en el mundo de la edición (PDF, ePub y TXT), hasta archivos de vídeo y sonido. Y es que los lectores de ebooks, que casi siempre vienen con auriculares, aspiran a ser centros multimedia.
Las tendencias apuntan a la presencia de pantallas a color, conexión 3G o pantalla táctil, un aspecto donde Sony ha hecho sus pinitos y que mejoraría mucho la interacción con el dispositivo. Por último, cabe decir que los precios rondan los 250 euros, algo caro para un simple lector de ebooks y que lo acerca peligrosamente a otros dispositivos más versátiles como los netbooks. No obstante, éste puede ser el gran año de este tipo de aparatos, toda vez que los contenidos, los libros que más se leen, ya están por fin accesibles.

Amazon Kindle Wi-Fi

Si el lector de Amazon ya era todo un lujo en cuanto a acabado, la nueva versión de 6 pulgadas con tono grafito es más estilizada. El fabricante promete más contraste, más ligereza, y bordes menos anchos para aprovechar mejor el espacio y darle más protagonismo a la superficie de lectura.
Se puede comprar a través de la web de Amazon y hay una versión que incorpora conexión 3G. Ésta es algo más cara, 189 dólares (139 euros), más gastos de envío. En cualquier caso, los Kindle siguen teniendo una buena relación calidad-precio. El único problema es que no lee directamente el formato ePub (reconoce su formato propietario AZW y PDF).
• Contacto: Amazon / www.amazon.com
• Precio: 139 dólares (102 euros)
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E. Multimedia Color Book 1058 Dark Iron

De la familia de e-readers recientemente anunciada por la firma destaca este dispositivo como el mejor equipado. Sus bazas son una pantalla en color de 5”, 8 Gbytes de memoria ampliables hasta los 32 con tarjetas microSD y una lista de formatos soportados interminable, que abarca ePub, PDF y Doc, pero también WMA, MP3, MP4, MOV o JPEG, para la reproducción de vídeos, música y fotos. En cuanto a funciones, incluye marcador de páginas, ajuste de zoom, cinco fuentes distintas, ajuste de márgenes de texto y favoritos. Además, viene cargado con 1.000 obras clásicas de la literatura universal.
• Contacto: Energy Sistem / www.energysistem.com
• Precio: 159 euros
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Grammata Papyre 6.2

El último lector presentado por esta empresa española incorpora una pantalla táctil Sipix de 6” con 16 niveles de grises y nuevas prestaciones, como acelerómetro, anotaciones y marcación de páginas, búsqueda de palabras, diccionario y reproductor de audio, soportando MP3 al igual que PDF, ePub, HTML, RTF, TXT, JPEG y PNG.
Al contar con conexión WiFi, ofrece al usuario una nueva forma de acceso y adquisición de información, contenidos, actualizaciones, etc. Completan sus especificaciones 2 Gbytes de almacenamiento interno (ampliable con tarjetas microSD/SDHC de hasta 16 Gbytes), un puerto USB 2.0 y entrada para auriculares.
• Contacto: Grammata / www.grammata.es
• Precio: 269 euros
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INVES Wibook 600

Lo más interesante de este lector es la conectividad WiFi. Su pantalla de tinta electrónica (600 x 800 píxeles y 16 niveles de grises) mide 6 pulgadas y, mediante un botón, se puede cambiar la vista de vertical a horizontal o viceversa. El fabricante asegura que tiene una autonomía para 14.600 páginas y viene precargado con 100 títulos gratuitos, aunque está pensado para que el lector acuda a la librería electrónica de El Corte Inglés.
De hecho, desde el menú de inicio hay una opción para conectarse directamente a este site. Además, incluye ranura para insertar una memoria SDHC de hasta 32 Gbytes, y auriculares estéreo. Lee MP3 y casi todos los formatos de texto, incluido ePub.
• Contacto: El Corte Inglés / www.elcorteingles.es
• Precio: 279 euros
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iRiver Cover Story

Estamos ante un equipo que aúna lectura electrónica y escritura gracias a un lápiz especial con el que el usuario puede hacer anotaciones al margen o subrayar. Su pantalla de tinta electrónica y tonos de gris mide 6 pulgadas, y dispone de media docena de colores para poner en la carcasa.
Admite casi cualquier formato, incluidos los de Office (DOC, PPT o XLS), e incluso el visionado de ZIP, BMP, GIF y PNG, para disfrute de los amantes del comic. Además, un acelerómetro rota la pantalla automáticamente en función de la orientación del dispositivo. No dispone de conexión WiFi, pero el fabricante tiene previsto sacar en breve un modelo con tecnología inalámbrica.
• Contacto: Mundo Reader / www.mundoreader.com
• Precio: 259 euros
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SAMSUNG eReader E65

Con una estética similar al Kindle, el primer lector de libros de Samsung incorpora un lápiz óptico para escribir y generar contenidos. La tecnología de resonancia electromagnética (EMR) de este lápiz evita los errores de escritura que se suelen producir al tocar la pantalla con la mano o con otros objetos.
Además, el E65, provisto de una pantalla de tinta digital de 6 pulgadas, se sincroniza con Outlook. Además, de soportar los formatos más extendidos (PDF, ePub y TXT), el lector de Samsung va provisto de WiFi y de una función de «impresión virtual» que permite enviar cualquier documento desde el portátil al e-reader a través del puerto USB.
• Contacto: Samsung / www.samsung.es
• Precio: 329 euros
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Sony Reader Touch

Sony ya vende de manera oficial sus Reader Pocket y Touch en España. El más completo es el Sony Reader Touch, que va provisto de una pantalla táctil de tinta electrónica de 6” y 800 x 600 puntos de resolución. El acabado en aluminio es impecable y el aparato pesa menos de 200 gramos.
Además, en el nuevo Reader, operaciones como anotar y subrayar resultan mucho más sencillas que con modelos anteriores. Además de los formatos de lectura, también lee MP3, AAC, JPG o PNG. Su capacidad inicial (2 Gbytes) se puede ampliar hasta los 32 Gbytes con tarjetas Memory Stick o SD. Además, incorpora de serie 12 diccionarios.
• Contacto: Sony / www.sony.es
• Precio: 250 euros
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Wolder Mibuk alfa 7.0 Colour

Es uno de los primeros e-readers con pantalla a color que se pueden ver en el mercado español. Presentado en la última edición de IFA, está coronado por una pantalla de 7 pulgadas de 800 x 400 puntos de resolución. Además de poder soportar más de una docena de formatos, incluido ePub, permite ver fotos y vídeos, así como disfrutar de películas en formato DivX.
Como curiosidad, el lector, que lleva una memoria interna de 2 GB y permite leer sin recarga hasta 6.000 páginas, cambia de sentido si lo giramos en el aire. En el apartado de conexiones, va provisto de entrada para tarjetas SD/MMC y salida USB.
• Contacto: Wolder / www.wolder.com
• Precio: 129 euros (IVA incluido)
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15 de gener 2011

La wikipèdia fa 10 anys

Wikipedia cumple diez años

Wikipedia, la enciclopedia on-line creada por Jimmy Wales, celebrará su décimo aniversario el próximo sábado, día 15 de enero. Para festejarlo han organizado una fiesta de cumpleaños que organizará eventos por todo el mund.
Para comprender la importancia de Wikipedia durante esta década solo hace falta conocer unos cuantos datos: desde su creación, el 15 de enero de 2001, cuenta con 17 millones de artículos en más de 260 idiomas, sus visitantes únicos alcanzan los 410 millones mensuales, lo que le convierte en el quinto sitio de la Red más visitado.
Además, se trata del único sitio del top 10 de Internet que no tiene publicidad, esta decisión obliga a Wikipedia a pedir colaboraciones en forma de pequeñas donaciones a sus visitantes. De hecho, la última campaña anual logró donaciones por valor de 16 millones de euros en un plazo récord de ocho semanas.
La exitosa campaña, de la que muchos dudaban, permitirá a la enciclopedia continuar libre de publicidad durante un año más. El propio Wales no dudó en mostrar su satisfacción al afirmar que «hemos realizado la recaudación de fondos más exitosa de nuestra historia. Increíble».

2010 Online, by the Numbers

Internet IllustrationIllustration by The New York Times
Think your e-mail in-box is overflowing because you get dozens of e-mails a day? That’s nothing: Internet users collectively sent 107 trillion (yes, that’s with a “t”) messages in 2010.
Granted, a large percentage of those messages were spam, but that’s still a lot of e-mail. And that’s only a tiny slice of the bits that flew around the Internet last year.
In an effort to figure out how many e-mails, videos, photos and other digital stuff we collectively uploaded and passed around the Web in 2010, Pingdom, an Internet monitoring service, corralled a number of research reports and company statistics to create a picture of the year in online stuff.
Of course, e-mail is just one piece of the digital pie. Below are a few highlights.
The number of people online naturally keeps growing. As of June 2010 there were 1.97 billion Internet users worldwide, with 825.1 million of them in Asia, 475.1 million in Europe and 266.2 million in North America.
Facebook started 2010 with 350 million users and ended the year with 600 million.
Social media continues to grow at a fast pace. An estimated 25 billion Twitter messages were sent through the service last year, and the company added over 100 million users. Facebook also saw record numbers, reaching 600 million users. It’s amazing to think that Facebook started 2010 with 350 million users.
As for the things people are sharing online: Internet users sent 360 billion pieces of content across Facebook over the year, which included links, notes and photos. Flickr, just one of a number of popular photo sites, saw 130 million photos uploaded to the site each month.
There was also a staggering rise in video use online with the advent and growth of new smartphones that can view and record video. People watched 60 billion videos on YouTube each month — that’s 730 billion videos throughout the year. And the average Internet user watched 186 videos each month, although I’m sure the 2- to 24-year-old set watched far more.
Pingdom rounded up a number of other interesting statistics that you can see here.

11 de gener 2011

07 de gener 2011

La primera generación de nativos digitales llega a clase.

Padres y profesores tienen el reto de enseñar a utilizar herramientas que ellos mismos no dominan.
Corre un vídeo por la red en el que una niña menor de 10 años dice: «Mi nombre es Abbey y me encantan las bibliotecas, los libros y las historias, pero soy una nativa digital y quiero una biblioteca on line que sepa lo que yo necesito. Que tenga mucho multimedia, quiero que todo sea rápido y fácil, quiero poder añadir mis cosas y compartir las de otras personas, quiero poder hacerlo todo desde mi iPhone o mi e-book. Quiero más contenido inteligente, etiquetado semántico, información en tiempo real, realidad aumentada, geolocalización, me gustan mucho las pantallas interactivas. Soy una nativa digital y lo quiero todo ya.

Los denominados nativos digitales -término acuñado por Marc Prensky en su libro Inmigrantes Digitales en el 2001-ya están aquí, llamando con vigor a las puertas de la conciencia adulta. Han empezado a llenar las aulas y plantean un reto sin precedentes a las instituciones educativas y a los padres: cómo enseñarles a manejar herramientas que ellos mismos, los adultos, no controlan suficientemente y que tienen baja implantación en los centros educativos. La cuestión es como enfocar la tarea, cuáles deben ser los contenidos, en qué formatos se transmiten y cómo manejarse con el nuevo modelo de comunicación utilizado por los menores.
Que los nativos digitales manejan un nuevo lenguaje es algo aceptado: su lengua materna es la de los ordenadores, los videojuegos, internet o los mensajes de móviles. El estudio Nativos Digitales 2 ,realizado por la agencia de medios OMD, afirma que sus habitaciones son “guaridas desde donde se conectan al mundo a través del ordenador, los chats o el móvil». También se desprende que las nuevas generaciones llegan a las aulas rodeados de nuevas tecnologías y que las han incorporando de forma natural a sus rutinas cotidianas en un contexto de adultización precoz y siendo ya consumidores informados, exigentes y expertos, con un gran poder de decisión e influencia sobre las decisiones de sus padres.
El escenario doméstico para ellos es cada vez más propicio pero aún insuficiente. El 57,4% de los hogares dispone de conexión de banda ancha a internet, un 11,6% más que en el 2009, el número de internautas ha crecido un 7,1% en el último año y supera los 22,2 millones de personas, según el Instituto Nacional de Estadística. En la escuela la situación es más precaria dado la bajísima presencia de nuevas tecnologías, la discreta cualificación de una gran parte del profesorado y la desconfianza del sector educativo hacia ellas, probablemente porque traen consigo una redistribución del poder dentro del aula. Internet democratiza el sistema y hay que asumir la la novedad. Los nativos digitales acuden a una escuela anclada en el pasado que sigue dependiendo del libro de texto, a pesar de los tímidas propuestas gubernamentales para introducir la tecnología en el aula, por ejemplo, la dotación de ordenadores en primaria que, a falta todavía de resultados, no ha dejado de recibir críticas desde la misma institución.
ASÍ SON Y ASÍ SE EXPRESAN
El rasgo que define la nueva generación de estudiantes es la hiperconectividad. Los hogares con niños están más equipados digitalmente que la media y sus niveles de ocio aumentan. Los nativos digitales son consumidores multitarea: el 62% de los niños realizan alguna otra actividad mientras ven la TV, ya sea jugar con muñecos cuando son más pequeños o con videojuegos a través de internet, cuando son mayores. Crecen en un entorno netamente digital. El 46% tiene una consola en su habitación, un 38% TV y un 22%, internet. Casi el 80% de los menores de 6 años tiene contacto a diario con alguna pantalla. El uso del ordenador entre los niños de entre 10 y 15 años es universal (94,6%), mientras que el 87,3% utiliza la red. La edad en que el móvil se convierte en mayoritario son los 12 años: un 68% lo tiene.
Por
Pilar Enériz
– 21 diciembre, 2010
http://masdigital.elperiodico.com/ultimosarticulos/la-primera-generacion-de-nativos-digitales-llega-a-clase/

06 de gener 2011

Firefox Leads in Europe

Firefox Leads in Europe, Firm Says

BERLIN — For the first time in a decade, Microsoft’s Internet Explorer is no longer the leading Web browser in Europe, ceding the top position to Mozilla’s Firefox, an Irish research firm that tracks Web-surfing activity said Tuesday.
While three other research firms also active in the field disputed the finding, StatCounter, a company in Dublin, said Firefox surpassed Internet Explorer as the top European browser in December, with a 38.1 percent share, compared with Explorer’s 37.5 percent.
“This is a watershed event for Europe,” said Aodhan Cullen, StatCounter’s chief executive and founder. Mr. Cullen said Microsoft had lost market share mainly to Google, whose Chrome browser share rose to 14.6 percent from 5.1 percent a year earlier.
Internet Explorer is still the clear leader worldwide, with a 46.9 percent share in December, versus 30.8 percent for Firefox and 14.9 percent for Google, StatCounter said.
Barbara Hueppe, a Mozilla spokeswoman in Berlin, said that her company tended to more closely follow other studies, which still placed Microsoft ahead of Firefox in Europe. But she said the StatCounter ranking showed the market was tightening.
“This is a very positive for us,” Ms. Hueppe said. “We have been the top browser in Germany, the biggest European market, since 2010. That has helped us a lot. The open-source nature of our software is also especially attractive to Europeans.”
Jesse Verstraete, a Microsoft spokesman in Brussels, could not immediately be reached for comment. Three other Web analytics companies, AT Internet in Bordeaux, Adtech in Dreieich, Germany, and Net Applications in California, continued to rank Internet Explorer ahead of Firefox in Europe.
According to Net Applications, Internet Explorer maintained a large lead over Firefox in December in Europe, with a 45.4 percent market share versus 33.4 percent.
Measuring Web activity is an inexact science and research companies use varying sample sizes for their rankings, which researchers said could explain the discrepancy in results.
StatCounter compiles its monthly market-share figures from three million Web sites which tell the firm which browsers were used. Mr. Cullen said the rankings are compiled based on roughly 15 billion page views to those sites each month.
Microsoft has been distributing a computer ballot screen to users in the European Union that asked them to choose a default browser. Microsoft agreed to the balloting to avoid sanctions in an antitrust case. The balloting, most researchers have concluded, has had little effect on the overall market share distribution.

04 de gener 2011

L'iPad a les Escoles


Joshua Lott for The New York Times
Max Mashal, a sixth grader, uses his iPad at Pinnacle Peak Elementary School in Scottsdale, Ariz.
ROSLYN, N.Y. — As students returned to class this week, some were carrying brand-new Apple iPads in their backpacks, given not by their parents but by their schools.

Joshua Lott for The New York Times
Sixth grade students Kaitlyn Zmek, left, and Madison Justice with an iPad during class at Pinnacle Peak Elementary School in Scottsdale, Ariz.
Robert Stolarik for The New York Times
Roslyn High School in Roslyn Heights, N.Y., has begun a pilot program using iPads in classrooms.
Joshua Lott for The New York Times
Michael Lee, the principal at Pinnacle Peak School, works with Jessica Ferrara, left, and Carly Goehring, both in the sixth grade.

A growing number of schools across the nation are embracing the iPad as the latest tool to teach Kafka in multimedia, history through “Jeopardy”-like games and math with step-by-step animation of complex problems.
As part of a pilot program, Roslyn High School on Long Island handed out 47 iPads on Dec. 20 to the students and teachers in two humanities classes. The school district hopes to provide iPads eventually to all 1,100 of its students.
The iPads cost $750 apiece, and they are to be used in class and at home during the school year to replace textbooks; allow students to correspond with teachers, file papers and homework assignments; and preserve a record of student work in digital portfolios.
“It allows us to extend the classroom beyond these four walls,” said Larry Reiff, an English teacher at Roslyn who now posts all his course materials online.
More practically, he said, it also takes away students’ excuses for not doing their work.
“It moves beyond the traditional scope of homework: go home, read, write,” he said, referring to its video and multimedia elements. “I’m expecting a higher rate of homework completion.”
Technological fads have come and gone in schools, and other experiments meant to rev up the educational experience for children raised on video games and YouTube have had mixed results. Educators, for instance, are still divided over whether initiatives to give every student a laptop have made a difference academically.
At a time when school districts are trying to get their budgets approved so they do not have to lay off teachers or cut programs, spending money on tablet computers may seem like an extravagance.
And some parents and scholars have raised concerns that schools are rushing to invest in them before their educational value has been proved by research.
“There is very little evidence that kids learn more, faster or better by using these machines,” said Larry Cuban, a professor emeritus of education at Stanford University, who believes that the money would be better spent to recruit, train and retain teachers. “IPads are marvelous tools to engage kids, but then the novelty wears off, and you get into hard-core issues of teaching and learning.”
But school leaders say the iPad is not just a cool new toy but rather a powerful and versatile tool with a multitude of applications, including thousands with educational uses.
“If there isn’t an app that does something I need, there will be sooner or later,” said Mr. Reiff, who said he now used an application that includes all of Shakespeare’s plays.
Educators also laud the iPad’s physical attributes, including its large touch screen (about 9.7 inches) and flat design, which allows students to maintain eye contact with their teachers. And students like its light weight, which offers a relief from the heavy books that weigh down their backpacks.
Roslyn administrators also said their adoption of the iPad, for which the district paid $56,250 for the initial 75 (32-gigabyte, with case and stylus), is advancing its effort to go paperless and cut spending. Some of the tablets are being used for special education students.
In Millburn, N.J., students at the South Mountain Elementary School have used two iPads purchased by the parent-teacher organization to play math games, study world maps and read “Winnie the Pooh.” Scott Wolfe, the principal, said he hoped to secure 20 more iPads next school year to run apps that, for instance, simulate a piano keyboard on a screen or display constellations based on a viewer’s location.
“I think this could very well be the biggest thing to hit school technology since the overhead projector,” Mr. Wolfe said.
The New York City public schools have ordered more than 2,000 iPads, at $1.3 million; 300 went to Kingsbridge International High School in the Bronx, or enough for all 23 teachers and half the students to use at the same time.
More than 200 Chicago public schools applied for 23 district-financed iPad grants totaling $450,000; the winners each received 32 iPads, on average — for a total of 745 — as well as iTunes credit to purchase applications. The district is now applying for a $3 million state grant to provide iPads to low-performing schools next year.
The Virginia Department of Education is overseeing a $150,000 iPad initiative that has replaced history and advanced-placement biology textbooks at 11 schools. In California, six middle schools in four cities (San Francisco, Long Beach, Fresno and Riverside) are teaching the first iPad-only algebra course developed by Houghton Mifflin Harcourt.
Even kindergartners are getting their hands on iPads. Pinnacle Peak School in Scottsdale, Ariz., converted an empty classroom into a lab with 36 iPads — named the “iMaginarium” — that has become the centerpiece of the school because, as the principal put it, “of all the devices out there, the iPad has the most star power with kids.”
But technology advocates like Elliot Soloway, an engineering professor at the University of Michigan at Ann Arbor, and Cathie Norris, a technology professor at the University of North Texas, question whether school officials have become so enamored with iPads that they have overlooked less costly options, like smartphones that offer similar benefits at a fraction of the iPad’s base cost of about $500.
Indeed, many of the districts are paying for their iPads through federal and other grants, including money from the federal Race to the Top competitive grant program, which Durham, N.C., administrators are using to provide an iPad to every teacher and student at two low-performing schools.
“You can do everything that the iPad can with existing off-the-shelf technology and hardware for probably $300 to $400 less per device,” Professor Soloway said.
Apple reported that it had sold more than 7.5 million iPads since April, but did not say how many went to schools.
Apple has been developing a school market for the iPad by working with textbook publishers on instructional programs and sponsoring iPad workshops for administrators and teachers. It does not, however, appear to have marketed the tablet as aggressively to schools as it did with its early desktop computers, some of which were heavily discounted for schools and helped establish a generation of Apple users. School officials say that Apple has been offering only a standard educational discount of about 10 percent on the iPad.
The company’s app store shows that 5,400 educational applications are available specifically for the iPad, of which nearly 1,000 can be downloaded free.
Houghton Mifflin Harcourt, which developed the iPad algebra program in California, said it planned to compare the test scores of students using a textbook in digital and traditional book formats. The iPad version offers video of the author solving equations, and individualized assessments and practice problems.
In Virginia, Pearson, an educational publisher, added iPad-specific features to existing American and world history programs, including an application for “Jeopardy”-like games and functions that enable students to take on-screen notes in the margins, bookmark pages and zoom in for close-ups. Pearson will develop iPad versions for all of its new instructional programs for students in kindergarten through 12th grade, and begin offering iPad versions for 30 top-selling math, reading, literature, social studies and science programs in April.
Many school officials say they have been waiting for a technology like the iPad.
“It has brought individual technology into the classroom without changing the classroom atmosphere,” said Alex Curtis, headmaster of the private Morristown-Beard School in New Jersey, which bought 60 iPads this school year for $36,000 and is considering providing iPads to all students next fall.
Dr. Curtis recently used a $1.99 application, ColorSplash, which removes or adds color to pictures, to demonstrate the importance of color in a Caravaggio painting in his seminar on Baroque art. “Traditionally, so much of art history is slides on a screen,” he said. “When they were able to manipulate the image themselves, it came alive.”
Daniel Brenner, the Roslyn superintendent, said the iPads would also save money in the long run by reducing printing and textbook costs; the estimated savings in the two iPad classes alone are $7,200 a year.
The district has begun replacing math textbooks with digital versions and expects to be able to download about 60 percent of the high school’s literature reading list from iBooks free.
“It’s not about a cool application,” Dr. Brenner said. “We are talking about changing the way we do business in the classroom.”
http://www.nytimes.com/2011/01/05/education/05tablets.html?_r=1&hp=&pagewanted=all